Ciudad de México, 4 marzo 2025 — El cambio climático ya no es una amenaza lejana: está devastando el campo mexicano y poniendo en jaque la seguridad alimentaria del país. Sequías prolongadas, lluvias erráticas y temperaturas extremas están arrasando con cultivos clave como el maíz, el frijol y el agave, mientras el gobierno y la industria no logran frenar un escenario que podría dejar a miles de productores en la ruina.
El impacto del clima en el campo: cifras alarmantes
Según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), México ha perdido 15% de su producción agrícola en la última década debido a fenómenos climáticos extremos. Estados como Guanajuato, Sinaloa y Chihuahua, motores del agro nacional, reportan pérdidas del 30% en cosechas este año por falta de agua y olas de calor. Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) advierte que, de no adaptarse, el rendimiento de cultivos básicos caerá hasta un 50% para 2050, disparando precios y dependencia de importaciones.
Gobierno y tecnología: la deuda con el campo
Aunque el gobierno federal ha lanzado programas como “Sembrando Vida”, estos carecen de enfoque tecnológico y prevención climática. Los pequeños productores, responsables del 60% de los alimentos en México, siguen trabajando con métodos del siglo XX: solo 12% usa sistemas de riego eficiente y 5% accede a seguros agrícolas contra desastres naturales, según el INEGI. Sin herramientas para enfrentar el clima, familias enteras migran o caen en pobreza extrema.
Soluciones urgentes: tecnología, apoyo real y políticas claras
Organizaciones rurales y expertos demandan:
- Inversión en tecnología agrícola: Riego por goteo, drones para monitoreo de cultivos y semillas resistentes a sequías.
- Programas de adaptación climática: Capacitación en prácticas sostenibles y financiamiento verde para pequeños productores.
- Seguros agrícolas universales: Protección inmediata ante pérdidas por fenómenos climáticos.
- Infraestructura hídrica estratégica: Presas, plantas de tratamiento y captación pluvial en zonas críticas.
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